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Costa Rica    

Costa Rica es un pequeño país localizado en el Istmo Centroamericano, cuya localización geográfica constituye un puente biológico terrestre para especies de plantas y animales. El respecto de los costarricenses por la naturaleza dio como resultado que más del 25% del territorio terrestre se ha protegido bajo categorías de manejo, incluyen parques nacionales, reservas biológicas y refugios de vida silvestre. Pocos lugares en el Planeta Tierra ofrecen tantas maravillas en un área tan pequeña. Con solo 51.100 kilómetros cuadrados, Costa Rica alberga 6% de la biodiversidad en el mundo. El clima es uno de sus principales atracciones. Debido a la conveniente posición geográfica, Costa Rica ofrece una agradable temperatura durante todo el año, lo cual es un factor de la pacífica vida que llevan sus habitantes y que permite a los turistas explorar y aventurar con gran facilidad. Desde montañas en el norte y llanuras que van desde las regiones central, norte y pacífico hasta el Caribe y la región Central, el país ofrece la más variada opción de entretenimientos. Costa Rica está oficialmente dividida en 6 regiones. Todas ellas ofrecen su propio encanto y son reconocidas por características específicas . Hemos diseñado diferentes paquetes vacacionales para individuales, familias o grupos de amigos, tomando en cuenta las diferentes actividades que se pueden realizar en cada región.

 

Parques Nacionales

Los parques naciones y las reservas equivalentes de Costa Rica protegen lo mejor del patrimonio natural y cultural de la nación.  Estas áreas silvestres superlativas conservan un gran número de las 205 especies de mamíferos, 845 de aves, 160 de anfibios, 218 de reptiles y 1.013 de peces de agua dulce y marinos que se han encontrado en el país y preservan la mayor parte de las aproximadamente 10.000 especies de plantas vasculares que se han idenficado, lo que corresponde a casi el 4 por ciento del total de especies de plantas que existan en el mundo.  Conservan también caso todos los hábitats existentes, tales como bosques caducifolios, manglares, bosques pluviales, lagunas herbáceas, bosques nubosos, páramos, yollilales, robledales, arrecifes de coral, bosques ribereños y bosques pantanosos.  Pero, además, el sistema de parques nacionales y reservas equivalentes contiene áreas de interés geológico y geofísico, como volcanes activos, fuentes termales, cavernas y relieves relictos del movimiento  de placas tectónicas, histórico y arqueológico, como campos de batalla y asentamientos precolombinos, escénico, como playas y cataratas y de excepcional importancia conservacionista, como islas donde anidan pelícanos y tijeretas de mar. 

El sistema de parques nacionales y reservas equivalentes de Costa Rica comprende un total de 35 unidades que abarcan un poco más de 622.000 ha. De superficie terrestre, lo que equivale aproximadamente al 12.2 por ciento del territorio nacional.              

REFUGIO DE VIDA SILVESTRE ISLA BOLAÑOS

Localización:  Provincia de Guanacaste, Bahía Salinas, aprox. 4 Km. Oeste de Puerto Soley en la Costa Pacìfica.
Tamaño:  25 hectáreas

Es una de las zonas más secas del país, con menos de 1.500 mm de precipitación anual, se localiza la isla Bolaños, un peñón de 81 metros de altura, de forma ovalada y de topografía irregular, situado a 1,5 Km. de la costa de Punta Descartes. 
La isla posee en su extremo este una playa de arena blancuzca en la que hay cantidad de conchas de caracoles y de almejas.  El mar que la rodea es de aguas muy azules y transparentes con una gran riqueza en peces.
La Isla Bolaños tiene especial importancia para la conservación de estas aves, por cuanto protege una de las pocas áreas que se conocen en el país donde anidan colonias de pelícanos pardos (Pelecanus occidentales), con un total de 500 a 600 ejemplares y la única hasta ahora descubierta donde nidifican las tijeretas de mar (Fregata magnificens)

PARQUE NACIONAL SANTA ROSA Y GUANACASTE

Localización:  Al Nor- oeste de la Provincia de Guanacaste
Extensión:  82.027 ha (porción terrestre 78.000 ha (porción marina)

Estos dos parques nacionales contiguos, establecidos en la región climática denominada Pacifico Seco, contienen, debido a su extensión y a su amplio rango altitudinal, que va desde el nivel del mar hasta casi los 2.000 m en los volcanes Orosì y Cacao, una de las mayores variedades de hábitats de Costa Rica, a la que se ha convertido en uno de los más importantes centros internacionales de investigación sobre la ecología del bosque tropical seco.

Santa Rosa es una de las área de mayor importancia histórica del país.  La casona y los corrales que proceden de la época colonial, fueron escenerario de la victoriosa batalla del 20 de marzo de 1856 contra los filibusteros, que significó la consolidación de la soberanía nacional.

Algunos de los hábitats protegidos son los pastizales o sabanas tapizados por una gramínea procedente de Africa, el pasto jaragua (Hyparrhenia rufa) y salpicados or diversas especies de árboles, los bosques deciduos con unas 40 especies de árboles y arbustos, entre ellos el árbol nacional, el guanacaste (Enterolobium cyclocarpum)

Las bellas playas de Nancite y Naranjo son importantes lugares de de desove para tortugas marinas, principalmente loras (Lepidochelysolivacea), baulas (Dermochelys coriacea) y verdes del Pacifico (Chelonia mydas).  En Nancite tienen lugar las mayores arribadas de tortugas loras de de toda la América Tropical.

PARQUE NACIONAL PALO VERDE

Localización:  Provincia de Guanacaste, Cantón de Bagaces.  Bajuras del río Tempisque
Extensión:  16.804 ha.

Constituye parte de la unidad biogeográfica que se conoce como “bajuras del Tempisque”, un mosaico de diferentes hábitats inundables de llanura, delimitados por rìos y por una fila de cerros calcáreos. 
El área está sujeta a inundaciones estacionales de gran magnitud.  Durante la estación lluviosa, debido a su poco drenaje, la llanura se anega por efecto de la acción combinada de la lluvia, las mareas y los desbordamientos de los ríos Tempisque y Bebedero.
Palo Verde es uno de los lugares de mayor variedad ecológica del país, con más de 12 hábitats diferentes.  Entre ellos se encuentran las lagunas y pantanos salobres y de agua dulce, los zacatonales con mangle salado (Avicennia germinans), los manglares, los pastizales con chumico de palo o raspaguacal (Curatella americanaza), los bosques achaparrados de bajura, los bosques mixtos deciduos de llanura, los bosques mixtos sobre colinas calcáreas, los bosques ribereños o de galería, las sabanas arboladas, los bosques anegados y los bosques siempreverdes.  En este parque se han identificado unas 150 especies de árboles.  Una de las más conspicuas y que da nombre al lugar, es el palo verde (Parkinsonia aculeata), un arbusto espinoso, de hojas, ramas y tronco de color verde claro, con delicadas flores amarillas.  La mayor concentración de aves acuáticas y vadeadoras de toda Centroamérica se encuentra en Palo Verde.  De septiembre a marzo varios miles de garzas, garzones, garcetas, zambullidores, ibis, patos y gallitos de agua se concentran en las lagunas y áreas vecinas para alimentarse y reproducirse.    Se han observado unas 279 especies de aves.

PARQUE NACIONAL MARINO LAS BAULAS DE GUANACASTE

Localización:  Provincia de Guanacaste. Península de Nicoya, cantón de Santa Cruz
Tamaño:  500 hectáreas  (porción terrestre)), 22,000 hectáreas (marine sector)

La Playa Grande, que es parte del parque, constituye uno de los sitios más importantes del mundo para el desove de la tortuga marina Baula (Dermochelys coriacea).  Esta especie, que es la más grande de todas, es de color azul oscuro, presenta 7 quillas o abultamientos alargados en su caparazón y puede alcanzar más de 2 m de longitud  total y hasta 700 Kg. de peso.  Además de la Baula, durante las noches de octubre a marzo de cada año, llegan a desovar tortugas loras (Lepidochelys olivacea), toras (Chelonia agassizi) y de carey (Eretmochelys imbricada).
En el manglar, que abarca unas 440 ha, se encuentran las seis especies de mangle conocidas en la costa pacífica costarricense, y destaca por su abundancia el mangle rojo (Rhizophora mangle), que forma grandes rodales casi puros con ejemplares que superan los 30 metros de altura.  La fauna en este humedal es bastante diversa y abundante, se han observado 57 especies de aves, incluyendo la bella espátula rosada (Ajaia ajaja) y existen caimanes (Caiman crocodylus) y cocodrilos (Crocodylus acutus).

Los mamíferos más abundantes en el parque son el matachín (Porción lotor), el pizote (Nasua Larica) y el mono congo (Alouatta palliata).  En la playa son comunes las gaviotas, los patudos y cangrejos de diversas especies.

PARQUE NACIONAL BARRA HONDA

Localización: Provincia de Guanacaste, 22 Km.  Al este de la ciudad de Nicoya
Tamaño:  2,295 hectáreas.

El cerro Barra Honda, de unos 450 metros de altura, está constituido por calizas de tipo arrecifal, de unos 60 millones de años de antigüedad, que emergieron a causa de un solevantamiento provocado por fallas.  De flancos escarpados, particularmente en su parte sur y casi llano en su cima, está tapizado por una vegetación principalmente caducifolia que alberga una fauna medianamente variada, entre la que se encuentran los monos carablancas (Cebus capucinus), los coyotes (Canis latrans) y los venados (Odocoileus virginianus).
El cerro contiene un amplio sistema de cavernas, cerca de 42, independientes unas de otras y de las que hasta la fechasòlo se han explorado 19.  La más profunda es la Santa Ana, con 240m.  La Terciopelo es la que contiene mayor abundancia y belleza en sus figuras.
Existen tres áreas del parque de interés muy particular:  el mirador, que se encuentra en el borde sur de la cima, desde el que se domina una gran parte del golfo de Nicoya, el área denominada Los Mesones, que contiene un bosque siempre verde gran altura y de donde se lleva agua a varios pueblos vecinos y La Cascada, en la que existen bellísimos depósitos escalonados de tufa calcárea que forman una singular cascada.

REFUGIO NACIONAL DE VIDA SELVESTRE OSTIONAL

Localización:  Provincia de Guanacaste, costa occidental de la península de Nicoya
Extensión:  162 ha (porción terrestre), 587 ha (porción marina)

La extensa playa Ostional, junto con la playa Nancite en el Parque Nacional Santa Rosa, constituyen las dos áreas más importantes del mundo para el desove de la tortuga marina lora (Lepidochelys olivacea).  La zona habitual de desove, de unos 900 m de largo, se localiza entre el estero del río Ostional, que corre en parte paralelo a la playa, y una punta rocosa que se adentra en el mar.  Durante los meses de julio a noviembre, tienen lugar las grandes arribadas que normalmente se producen en la noche y durante el cuarto menguante.  También desovan aquí ocasionalmente la tortuga Baula (Dermochelys coriacea) y la verde del Pacìfico (Chelonia mydas).
La escasa vegetación del refugio está formada por un bosque mixto de especies caducifolias, entre las que se encuentra el árbol flor blanca (Plumeria rubra).  Allí se pueden observar monos congos (Alouatta palliata) y carablancas (Cebus capucinus), entre otras especies de vertebrados.
Tanto en estos parches de bosque como en la vegetación arbustiva formada por càctos y otras plantas suculentas en las proximidades de la playa, son muy abundantes los garrobos (Ctenosaura similis).  Al Sur Este, en la desembocadura del río Nosara, existe un manglar de considerable tamaño, bordeado de colinas de rocas sedimentarias.  Allí se han identificado más de un centenar de especies de aves.  El área cercana a punta India, en el extremo Noroeste, es rocosa y presenta gran cantidad de charcas de marea, denominadas también caletas, que e forman a lo largo de extensas plataformas de abrasión que han ido emergiendo paulatinamente.  En ellas se puede observar números y variados invertebrados marinos, así como diversos peces y se notan las huellas de los procesos de erosión biológica, producidos por animales taladradores, perforadores y excavadores.

RESERVAS BIOLOGICAS GUAYABO, NEGRITOS Y LOS PAJAROS

Localización:   Provincia de Puntarenas, Golfo de Nicoya
Extensión:  91 hac.

Estas cuatro islas, ya que las Negritos son dos, se hallan situadas en ambos extremos del golfo de Nicoya.  Guayabo es un imponente bloque de roca sedimentaria de unos 50 m de altura.  Tiene forma romboidal y un difícil acceso a través de una playa de guijarros producto de un antiguo derrumbe.  El resto de su entorno está formado por farallones.  La vegetación que la tapiza está formada por arbustos y plantas pequeñas que apenas sobrepasan el metro de altura. 
Su importancia radical en que es la mayor de las cuatro áreas de nidificaciòn del pelícano pardo (Pelecanus occidentales) que se conocen en el país, con una población de 200 a 300 individuos.   Además de albergar numerosas aves marinas es también lugar en el que inverna el halcón peregrino (Falco peregrinus). 
Las islas Negritos, formadas por basaltos y brechas del complejo de Nicoya, están cubiertas por un bosque semideciduo, cuyos árboles dominantes son el flor blanca (Plumeria rubra), el pochote (Bombacopsis quinatum) y el indio desnudo (Bursera simaruba).
La isla de los Pájaros es más o menos redonda y tiene forma de domo.  Durante la marea baja se puede rodear la isla caminando por las dos pequeñas playas que posee y por una angosta plataforma.  La vegetación está formada por un bosque de poca altura y parches de pasto  con charral.  La especie dominante es el guìsaro (Psidium guineense).  Como en las islas anteriores, las aves marinas son los vertebrados más abundantes y variados de esta pequeña isla.

RESERVA NATURAL ABSOLUTA CABO BLANCO

Localización:  Provincia de Puntarenas, al extremo Sur Oeste de la península de Nicoya.
Extensión:  1.172 ha.

Cabo Blanco es un refugio de mucha importancia para la protección de aves marinas y una de las áreas de mayor belleza escénica de la costa del Pacífico Seco.  Llueve unos 2.300 mm anuales.  En los bosques de Cabo Blanco hay un mayor predominio de las especies siemprevendes aunque mezcladas con especies caducifolias, como el pochote (Bombacopsis quinatum), el árbol más abundante, con ejemplares que alcanzan los 50 m de altura.  Existen 120 especies de árboles en la reserva.
A pesar de sus reducidas dimensiones, su fauna es bastante variada, pero no muy abundante.  Además de las chizas (Sciurus variegatoides) que sí hay en gran cantidad, se observan el tigrillo o caucel (Felis wiedii), el puerco esìn (Coendou mexicanus), el cusuco (Dasypus novemcinctus) y tres especies de monos, el congo (Alouatta paliata), el colorado (Aateles geoffroyi) y el carablanca (Cebus capucinus).  Las aves marinas son muy numerosas, particularmente los pelícanos (Pelecanus occidentales), las tijeretas de mar (Fregata magnificens), las gaviotas reidores (Larus atricilla) y los piqueros morenos (Sula leucogaster) over 50 meters  high.  
La isla Cabo Blanco, situada a 1.6 Km. de la costa, un peñón rocoso de paredes verticales, desprovisto de vegetación y con mucho guano, constituye un refugio inexpugnable para las aves marinas.  Otra área muy interesante para visitar es una extensa plataforma rocosa que se extiende al extremo de Cabo Blanco, punta en que termina la península de Nicoya, que puede ser explorada en marinos que quedan apresados en una infinidad de lagunillas.  A ambos lados de este cabo existen dos playas arenosas, Balsitas y Cabo Blanco, bordeadas de grandes árboles.

RESERVA BIOLOGICA CARARA

Localización:  Provincias de Puntarenas y San José
Extension:  4,700 hectarias

Por tratarse de una zona de transición entre una región más seca al Norte y otra más húmeda al Sur, Carara presenta una amplia diversidad florística con más de 750 especies de plantas y con predominio de especies siempreverdes.  Cruzada por diversos arroyos, en su mayoría de aguas permanentes, la reserva se presenta durante la estación seca como un oasis de frescura y verdor.
An NE. De la reserva, las inundaciones estacionales del río Grande de Tàrcoles forman numerosas ciénagas muy ricas en aves zancudas y vadeadoras, así como en anfibios y reptiles.  Una laguna en forma de U ocupa un extenso meandro abandonado por el río Grande de Tàrcoles de unos 600 m de longitud, 40 de ancho y 2 m de profundidad, se encuentra tapizada por el lirio de agua o choreja (Eichhornia crassipes) y otras plantas acuáticas, además grandes cocodrilos (Crocodylus acutus ) y numerosas aves, como los gallitos de agua (Jacana spinosa), viven en ella.
Los bosques primarios ocupan la mayor parte de la reserva.  Lomas Pizote y Montañas Jamaica son dos áreas representativas de este hábitat, con pendientes de un 20 a un 60%, muy lluviosas, con diferentes estratos y con una gran abundancia de lianas y epífitas.  Los bosques de galería que se encuentran en las márgenes de los ríos son altos, densos, con poca diversidad de especies y muchos de los árboles presentan gambas o contrafuertes.  Los bosques secundarios  se localizan sobre terrenos que se dedicaron antiguamente a actividades agropecuarias, principalmente la sección de la reserva conocida como Lomas Entierro.
Además de la abundante fauna acuática concentrada en la laguna y las ciénagas, existe una variada fauna entre la que se encuentra el escaso perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni) y la cada vez más rara lapa roja (Ara macao), prácticamente desaparecida del Pacífico Seco.  En Lomas Carara se ha excavado un cementerio indígena de unas 6 ha en el que se advierte una marcada influencia mesoamericana y central atlántica.

PARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO

Localización:  Provincia de Puntarenas, litoral del océano Pacifico, 7 Km. al S. del puerto de Quepos.
Extensión:  683 ha.

Es una de las áreas de mayor belleza escénica de todo Costa Rica.  El parque ofrece cuatro rasgos geomorfológicos interesantes:  el primero es el tómbolo de punta Catedral, que se formó gracias a la convergencia de dos corrientes de deriva litoral, paralelas a la costa, que unieron, con sus aportes de arena, a ésta con la isla Catedral, aquí se encuentran las playas Espadilla Sur y Manuel Antonio, de arenas blancas, pendiente suave y aguas claras con escaso oleaje.  El segundo es el  hoyo soplador de Puerto Escondido, que se puede apreciar cuando está subiendo la marea.  El tercero es la punta Serrucho, formidable acantilado de superficie muy irregular semejante a un serrucho.  El cuarto es la trampa submarina para tortugas, de  origen precolombino, localizada en el extremo O. de la playa Manuel Antonio.
Los principales hábitats del parquet son el bosque primario, que alberga árboles como el guapinol negro (Cynometra hemitomophylla) especie maderable endémica de Costa Rica y amenazada de extensión, y el Marìa (Calophyllum brasiliense), el bosque secundario, con especies como la balsa (Ochroma lagopus) y el guàcimo(Guazuma ulmifolia), el manglar, que ocupa 18 hectáreas y las lagunas herbáceas y las de agua libre, que cubren pequeñas áreas en el interior.  En la playa crecen árboles como el venoso manzanillo (Hippomane mancinella) y el cocotero (Cocos nucifera).  En total se han identificado350 especies de plantas vasculares en el parque.
La fauna es variada, se han observado 109 especies de mamíferos y 184 especies de aves.  Un mamífero amenazado de extensión, de gran interés por su reducido rango de distribución, es el mono ardilla (Saimiri oerstedii), cuya subespecie citrinellus, endémica de Costa Rica, solamente en esta área silvestre está protegida.  En el mar se han identificado 10 especies de esponjas, 19 de corales, 24 de crustáceos, 17 de algas y 78 de peces.  El parque incluye 12 islas que quedan a corta distancia de la costa, que son excelentes refugios para las aves marinas e importantes áreas de nidificaciòn para el piquero moreno (Sula leucogaster).  En el mar son numerosos los delfines y a veces se observan ballenas en su ruta migratoria.

PARQUE NACIONAL MARINO BALLENA

Localización:  Provincia de Puntarenas, costa del Pacífico, bahía Coronado, al S. del país.
Extensión:   50 ha (porción terrestre), 4.500 ha (porción marina)

En este parque nacional el tipo de vegetación más extenso es el manglar, en el que se encuentra el mangle rojo (Rhizophora mangle), el salado (Avicennia germinans), el piñuela (Pelliciera rhizophorae), el botoncillo (Conocarpus erecta) y el mariquita (Laguncularia racemosa).  Esporádicamente se encuentra el mora o alcornoque (Mora megistoperma), un árbol de gran tamaño, con gambas grandes y delgadas y cuyas semillas son las más grandes del mundo en el grupo de las dicotiledonias.
Entre punta Piñuela, isla Ballena y punta Uvita, se ha desarrollado una plataforma de abrasión marina.  Uvita está conectada a tierra firme por medio de un puente arenoso o tòmbolo formado naturalmente por la convergencia de corrientes marinas.  Se puede visitar fácilmente durante la marea baja.  En la isla Ballena y los islotes Tres Hermanas existen dos especies de reptiles:  la iguana  (iguana iguana) y el cherepo (Basiliscos basiluscus).  La tijeretas de mar (Fregata magnificens), los ibis blancos (Eudocimus albus) y los pelícanos (Pelecanus occidentales) utilizan las islas sólo como sitio de descanso.
Los arrecifes de coral están formados por cinco de las 18 especies que se han censado en el Pacífico Oriental.  Además de su riqueza piscícola y de la abundancia de invertebrados marinos, en las aguas del parque pueden observarse junto a delfines comunes (Delphinus delphis) y delfines de nariz de botella (Tursiops truncatus), a las ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae), algunas veces con sus crías y en grupos de 2 ò 3 individuos.

RESERVA BIOLOGICA ISLA DEL CAÑO

Localización: Provincia de Puntarenas, Océano Pacifico, 16.5 Km. al O de la península Osa.
Extensión: 300 ha (porción terrestre), 2.700 ha. (Porción marina)

La isla del Caño, localizada a unos 20 Km. al O. de la península de Osa, tiene una  máxima altura de 10 m y la mayor parte de la costa está formada por acantilados de hasta 70 m de alto.  Las playas son pequeñas, de no más de 100 m de longitud, formadas por arenas blancas y que en muchos casos casi desaparecen durante la marea alta.  La isla tiene una gran significación arqueológica ya que fue utilizada como un cementerio precolombino.  Todavía es posible observar algunas esferas de piedra, hechas por los indígenas, de una redondez casi perfecta, que han suscitado muy diversas teorías sobre su utilización.
La isla presenta una amplia altiplanicie de unos 90m de alto, cubierta por un bosque siempreverde de gran altura, constituido básicamente por enormes árboles de vaco (Brosium utile), también conocido como árbol de la leche, a causa del látex blanco que exuda y que se puede beber.  Se cree que estos árboles gigantescos proceden de un huerto plantado por los indígenas.
Aunque la fauna es escasa pueden observarse diversas aves como el águila pescadora (Pandion haliaetus) y el piquero moreno (Sula leucogaster)  Los entomólogos han censado 5 especies de escarabajos, 4 de mariposas diurnas, 2 de mariposas nocturnas y 7 de abejas.  Entre los mamíferos se ha observado el zorro de cuatro ojos (Philander opossum) y el reintroducido tepezcuintle (Agoutipaca), y entre los anfibios y reptiles la rana transparente (Centrolenella fleishmanni) y la boa (Boa constrictor).
Alrededor de la isla se encuentran cinco plataformas o bajos arrecifales entre los que se han distinguido 15 especies de corales escleractinios, destacando por su abundancia (Porites lobata.  Dos especies amenazadas de extinción están localizadas en las aguas que rodean la isla, se trata de las langostas (Panulirus sp.) y los cambutes (Strombus galeatus).

Pacífico Norte


El Pacífico Norte del país, el cual comprende la Península de Nicoya, es una tierra donde se conjuga el turismo de alto nivel con tradiciones y elementos típicos, muy propios de la provincia de Guanacaste. Entre estos sobresale la figura del sabanero o montador, de carácter jovial y muy hábil en las artes del manejo de las reses. Es por eso que en las fiestas patronales de la región, no faltan las corridas y monta de toros, además de una gran variedad de platillos típicos de la zona, la mayoría elaborados a base de maíz.

La región tiene una gran importancia  en la historia costarricense desde épocas coloniales. Solo el Parque Nacional Santa Rosa fue escenario de tres importantes batallas, una de las cuales, la de 1856, significó para los costarricenses la conquista de la soberanía nacional de manos de invasores extranjeros.

A nivel geológico la región alberga algunas de las formaciones más antiguas del país, entre las que se sobresalen las cavernas de estalactitas y estalagmitas del Parque Nacional Barra Honda, en Nicoya. También protege importantes extensiones de bosque tropical seco, la mayoría del cual se encuentra en regeneración. Gran parte de los árboles de este bosque pierden sus hojas en época de verano debido a lo cual la región ofrece un paisaje muy diverso, casi desértico en los meses de noviembre a mayo, para transformarse en un abanico de tonalidades de verde, en los meses de junio a octubre, cuando las quebradas y ríos recuperan su caudal. Algunas especies de flora características de la región son el guanacaste, el árbol nacional, el roble de sabana, el denominado indio desnudo por el color rojizo intenso de su tronco y el chilamate. Animales como el venado cola blanca, la iguana, el pizote y el mono carablanca son característicos de la zona.

Algunas de las áreas protegidas de la región poseen importancia mundial para la protección de especies silvestres y constituyen puntos de gran interés para la observación de las mismas. Este es el caso del desove de la tortuga baula en Playa Grande, las aves en las lagunas del Parque Nacional Palo Verde y el desove de la tortuga lora en las playas Nancite y Ostional. Parques nacionales como el del Volcán Rincón de la Vieja ofrecen, además, espectáculos únicos como sus pailas de barro y lagunas fumarólicas en constante actividad.

Con su infinidad de playas, el Pacifico Norte constituye una de las zonas más turísticas del país, con la presencia de una oferta variada, que incluye servicios de categoría cinco estrellas y algunos de los mejores sitios para la práctica del golf y la pesca deportiva.

Corrientes marinas que arrastran nutrientes desde las profundidades oceánicas posibilitan la existencia de una rica biodiversidad marina que favorece la abundancia de especies como el pez espada, el marlin y el dorado. Cerca de la ciudad de Liberia, el principal punto de acceso a los diferentes atractivos de la región, el aeropuerto Internacional Daniel Oduber ofrece una puerta de entrada directa a los visitantes. Una carretera en excelente estado comunica también a esta ciudad con la capital del país.

Las playas guanacastecas, llenas de sol y actividad, brindan todo tipo de actividades al aire libre, como el surf, el kayaquismo, la natación, las cabalgatas, el buceo y el snorkeling. Algunas de estas playas son verdaderos centros turísticos, como es el caso de Tamarindo y El Coco, mientras que otras se caracterizan por su remotidad y escasa visitación. Todas, sin embargo, parecen estar hechas a la medida de los amantes de los deportes y el sol.

Planicies del Norte


Es una tierra de volcanes, bosques húmedos y nubosos, enormes cataratas y ríos caudalosos rodeados de rica vegetación y fauna silvestre. Esta naturaleza generosa ha posibilitado una variada oferta de actividades para el visitante que incluye cabalgatas por sitios naturales, canopy tour, deportes acuáticos, caminatas, ciclismo de montaña y observación de vida silvestre. La región combina las fértiles llanuras de Guatuso, San Carlos y Sarapiquí con las sierras volcánicas de Guanacaste y Tilarán.

Uno de sus principales atractivos es el volcán Arenal, un cono perfecto de 1.633 metros de altitud en constante actividad, que regala a sus visitantes un espectáculo de fuego con erupciones de roca y lava. A sus pies se extiende la laguna de Arenal con 87 kilómetros de longitud, caracterizada por su belleza escénica y por constituir uno de los mejores sitios en el mundo para la práctica del windsurf, gracias a vientos que alcanzan los 72 kilómetros por hora. Es también centro de otras actividades acuáticas como los paseos en bote y la pesca deportiva.

El Río Tabacón, que recorre las inmediaciones del volcán, es la fuente de aguas termales que, en áreas públicas y privadas, ofrece a los visitantes un delicioso baño terapéutico y de relajación. Tanto el volcán como sus bosques aledaños cuentan con la categoría de parque nacional y hay disponibles senderos que permiten explorar los alrededores de este coloso.

Otro sitio de gran belleza es el Cerro Chato, un antiguo cráter volcánico coronado por una hermosa laguna de color verde azulado, el cual forma parte también del complejo del Volcán Arenal. Muy cerca se puede admirar, además, la catarata de la Fortuna, de 70 metros de altura. Otros volcanes son el Tenorio y el Miravalles.

En las cumbres nubosas de la Sierra de Tilaran se ubica, también, el particular pueblo de Monteverde y la conocida reserva biológica del mismo nombre, la cual protege especies como el quetzal y el pájaro campana.

Fundado por "inmigrantes cuáqueros", este sitio es conocido mundialmente por sus esfuerzos de conservación y un modo de vida centrado en el respeto a la naturaleza, que se refleja en sus proyectos de educación ambiental, reciclaje, ecoturismo y protección de los bosques.

Son característicos de la región los famosos turnos: fiestas que se realizan en los diferentes pueblos y se celebran a lo grande con bailes, campeonatos de monta de toros y subastas ganaderas.

Por ser la región norte altamente lluviosa, posee bosques húmedos, siempre verdes y fértiles llanuras. El Refugio de Vida Silvestre Caño Negro, ubicado en las llanuras de Los Guatusos, es una de las áreas protegidas más importantes de la región por albergar ecosistemas como lagunas, pantanos y yolillales. Estos ambientes naturales son verdaderos oasis para aves acuáticas, reptiles y mamíferos y, por lo tanto, importantes sitios de interés pare los observadores de fauna silvestre.

Ríos de la zona como el San Carlos y Sarapiquí, poseen, además, gran importancia pare la navegación. Este último, al unirse con el Río San Juan, forma parte del sistema hidrológico que alimenta al Lago de Nicaragua, límite de la región.

Áreas de gran biodiversidad como Sarapiquí son también fuente de investigación científica y últimos reductos en el país de especies amenazadas como la lapa verde.

Pacífico Central


La región del Pacifico Central es la vía más cercana a la capital para disfrutar del mar y de la vida silvestre. La zona ofrece desde centros de diversión de playa y populares sitios para la práctica del surf y la pesca deportiva, hasta bosques tropicales ricos en especies, islas rodeadas solamente por vegetación, pueblos de pescadores y playas interminables de suave arena, ideales pare el descanso. La oferta gastronómica y de hospedaje es igualmente variada pues, entre ésta, se cuenta con algunos de los mejores "hoteles boutique" de Costa Rica, así como con platillos internacionales y locales de calidad, entre los que no pueden faltar los mariscos.

La observación de la vida silvestre es una de las actividades más atractivas que ofrece la región, ya que en las inmediaciones del Parque Nacional Carara, a dos horas de la capital, habita una de las poblaciones de lapa roja más grande del país, cuyas bandadas es posible admirar a tempranas horas de la mañana o muy cerca del ocaso. El parque en si constituye una joya biológica por representar una transición entre el bosque húmedo y seco del Pacifico. Cerca de allí, en la desembocadura del Río Grande de Tárcoles, es posible observar desde el puente sobre la carretera principal el espectáculo de enormes cocodrilos descansando a villas de los playones del río. En el sitio se ha popularizado un tour, único del país, en el que los visitantes pueden observan más de cerca, por medio de un paseo en bote, cómo estos reptiles engullen su alimento.

Siguiendo por la línea costera se observan las filas interminables de palma africana, cuyo aceite se utiliza en cosméticos y productos comestibles, las cuales guían al visitante hacia uno de los parques nacionales más visitados del país: Manuel Antonio, hogar de numerosas especies entre las que destaca el pequeño mono Tití. El parque brinda la oportunidad de explorar su bosque húmedo tropical, sus manglares islotes y vida marina.

Muchas de las playas de la región | son ideales pare la práctica del surf, como es el caso de Esterillos, Jacó, Hermosa, Boca Barranca.

Por su parte, Puntarenas, la ciudad más grande de la región, ofrece a sus visitantes su ambiente de puerto. Está ubicada en la franja de tierra que mira hacia el Golfo de Nicoya y constituye uno de los principales puntos para el atraque de cruceros. Posee también el único parque marino del país y es considerado el mejor sitio de Costa Rica para la realización de triatlones internacionales. Cuenta también con festividades como los carnavales, en época de verano, y el Festival Virgen del Mar, el 16 de julio.

Ancladas en el Golfo de Nicoya, islas como Guayabo, Negritos, Pájaros y Tortuga muestran a quienes navegan por sus cercanías un espectáculo natural en el que resaltan las grandes bandadas de aves marinas como los pelícanos pardos, los loros y las tijeretas de mar. La Isla Tortuga es uno de los destinos más apetecidos por su playa de arena blanca y paisaje natural.

Luego de cruzar el Golfo de Nicoya playas escondidas, cataratas y áreas silvestres como la Reserva Absoluta Cabo Blanco, ofrecen al visitante una variedad de actividades por realizar.

Más lejos aún, a 535 kilómetros de Cabo Blanco, se yergue la Isla del Coco, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; un antiguo refugio de corsarios y leyendas de tesoros. Si embargo su invaluable riqueza reside en su vida natural, especialmente la marina, que presenta una abundancia de especies de gran atractivo para los amantes del buceo, como es el caso los tiburones martillo, los mamíferos marinos y los corales.

Caribe


En 1.502 Cristóbal Colón llegó por primera vez a esta tierra de bosques tropicales húmedos de gran exuberancia y aguas claras de arrecifes de coral. Hoy el encanto natural se mantiene en una región caracterizada por la convivencia de algunas de las diferentes razas que han dejado su huella en la historia costarricense: la blanca, la china, la indígena y la afrocaribeña. Esta última, con sus ricas tradiciones culinarias de sabor a coco, su ritmo y su lenguaje ofrece a los visitantes una experiencia muy distinta a la de otras regiones del país.

Gracias a su riqueza de flora y fauna, su variedad de ecosistemas acuáticos y sus playas de arena negra y blanca, la región es ideal para la práctica de actividades enfocadas en la naturaleza y el mar, entre las que destacan la pesca de especies como el tarpón, el Wa y la barracuda, el buceo en aguas claras, y el surf. Al sur, Puerto Viejo se constituye en uno de los principales puntos para la práctica de este último deporte, donde los surfistas más ávidos se dan cita para conquistar la Salsa Brava: una de las olas más famosas en el mundo, ya que sorprendentemente llega a alcanzar una altura de hasta 13 metros. Otras olas apetecidas son las de playa Bonita, Westfalia e Isla Uvita (Quiribri).

La región del Caribe abarca la provincia de Limón, que está conformada por los cantones de Guácimo, Matina, Talamanca, Pococí, Siquirres y Limón. Es en este último donde se ubica el principal puerto de exportación del país, el cual se une a la capital por medio de una carretera en excelentes condiciones que regala al visitante con el paisaje "siempre verde" de las montañas cubiertas de vegetación del Parque Nacional Braulio Carrillo, continuando por llanuras, plantaciones de banano, plantas ornamentales, pejibaye, palmito y cacao, hasta alcanzar playas de ensueño bordeadas por infinitas hileras de cocoteros.

La región posee un clima tropical húmedo y presenta cambios de temperatura que oscilan entre los 33ºC durante el día y los 20ºC durante la noche. Los bosques lluviosos del Caribe reflejan a la perfección la idea del bosque tropical, con árboles inmensos adornados con lianas y plantas de altura de crecimiento exuberante. Estas características, a la que se une la presencia de especies de gran atractivo como el tucán pico iris, el pavón, el mono araña, el pizote y la danta, son posibles gracias a la presencia de una gran cantidad de lluvia todo el año, con periodos un poco más secos en meses como abril y octubre, precisamente cuando el carnaval de Limón deslumbra a los visitantes con el colorido y ritmo de sus comparsas y grupos musicales.

Algunas de las áreas silvestres protegidas que brindan la oportunidad de conocer los bosques lluviosos de la región, así como sus variados ecosistemas acuáticos de gran belleza son: el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, la Reserva Biológica Hitoy Cerere, el Parque Nacional Cahuita, el Refugio de Vida Silvestre Barra del Colorado y el Parque Nacional Tortuguero. Este último, famoso por el desove de tortugas marinas y por poseer canales naturales que albergan especies amenazadas como el manatí, la nutria y el cocodrilo.

Ya se trate de explorar un parque nacional, disfrutar del mar cálido o degustar un sabroso rice and beans, preparado a base de arroz y frijoles con aceite de coco, el Caribe siempre espera al visitante con su diversidad natural.

Valle Central


El Valle Central es la puerta de entrada al país, pero por sí misma ofrece una amplia gama de actividades y atractivos que vale la pena explorar. Una de sus principales características es poseer un clima agradable, ya que incluso San José, ubicado a 1.149 metros sobre el nivel del mar, goza de una temperatura promedio de 24ºC. Cinco de los mejores museos del país se encuentran en la capital: Oro, Jade, Nacional, Arte Contemporáneo y de los Niños, además de la máxima joya arquitectónica de los costarricenses: El Teatro Nacional, nacido con el aporte de todos los costarricenses de la época de 1897, al calor de la bonanza cafetalera y la influencia cultural europea.


En los alrededores de San José, pueblos típicos de gran belleza escénica y paisaje rural, ofrecen, por su parte, un pequeño vistazo a la Costa Rica de antaño, con sus casas de bahareque, la presencia de grandes solares, animales domésticos, trapiches y lecherías, así como carretas de bueyes, uno de los mayores símbolos de la Costa Rica campesina. Las ferias de los santos patronos, así como los Festejos Populares de la ciudad de San José en el mes de diciembre, son algunas de las actividades tradicionales que también se ofrecen al visitante.

La gran belleza escénica que posee la región central del país se explica por la presencia de la Cordillera Volcánica Central que además de sus atractivas montañas, posee impresionantes volcanes activos como el Poás y el Irazú y especies de gran belleza como el quetzal.

Esta región, debido a su clima y altitud, es también la zona que reúne mejores condiciones para el cultivo del café, de cuya calidad es famosa Costa Rica. Otros cultivos de la zona son los tubérculos, vegetales, helechos, frutas y una gran variedad de plantas ornamentales que se ofrecen en viveros. En algunos sitios de montaña también se practica la pesca de la trucha, que luego se sirve en suculentos platillos.

Otra joya es la Basílica de Nuestra Señora de Los Ángeles: máximo símbolo religioso del país, la cual se ubica en la provincia de Cartago, antigua capital del país. Más que una iglesia, es un santuario donde los fieles devotos de la Patrona del país la Virgen de Los Ángeles efectúan una romería todos los 1 de agosto, para conmemorar el día 2 la aparición de la Virgen a una humilde indígena de la zona y se cumplen las promesas ofrecidas. Sin duda, la región central significa mucho más que la puerta de entrada al país.

Pacífico Sur


Naturaleza exuberante y arqueología única.

Grandes masas de bosque tropical húmedo que albergan especies únicas en el planeta, un océano de abundante y variada riqueza marina, el pico más alto del país, un legado indígena que descubre misterios tan interesantes como las esferas de piedra y culturas vivas que aún hoy conservan sus tradiciones, son parte de lo que ofrece el Pacifico Sur de Costa Rica.

Su lejanía con el Valle Central ha hecho de esta zona una de las últimas fronteras de la colonización en el país, lo que ha permitido la conservación de importantes masas de bosque como es el Parque Nacional Corcovado, último reducto de bosque tropical húmedo en la costa pacífica de Meso América y el Parque Internacional La Amistad (Costa Rica-Panamá), declarado por la UNESCO sitio de patrimonio natural.

La región posee también la extensión de manglar más grande del país: los humedales de SierpeTérraba, de una gran belleza escénica, así como ecosistemas únicos, como los lagos glaciales del Parque Nacional Chirripó, el pico más alto del país, de 3.821 metros de altura, y el Golfo Dulce, al que los científicos consideran un verdadero fiordo tropical, único en el mundo por su riqueza de especies.

La Península de Osa, que cubre gran parte del Pacifico Sur, constituye un sitio de gran atractivo natural que, junto con la cordillera de Talamanca, representa una de las primeras tierras que emergieron para dar lugar a América Central. Ambos son los sitios de mayor diversidad biológica del país. Debido a que la península constituyó una isla en el pasado, posee especies silvestres únicas, además de aquellas características del norte y sur de América.

Sus bosques tropicales albergan árboles de hasta 70 metros de altura, de especies maderables de gran valor, y las poblaciones más grandes de animales en peligro de extinción como los felinos y lapas rojas. En las partes altas de la Cordillera de Talamanca el ecosistema de páramo muestra la máxima expresión de su naturaleza achaparrada de formas caprichosas.

Osa y Talamanca son también el hogar de los principales grupos indígenas del país, de influencia tanto mesoamericana como sudamericana. Vestigios indígenas como las esferas de piedra son también característicos de la región. Algunas de las más famosas se encuentran en la Isla del Caño, frente a las costas de Bahía Drake, uno de los mejores sitios para buceo del país. Sus claras aguas, las mismas que bañan el Parque Nacional Corcovado, son testigo de la migración de especies como las ballenas jorobadas, el paso de delfines como el manchado y el nariz de botella, y el desove de las tortugas verde, baula, lora y de carey.

Las innumerables playas que bañan las costas del Pacífico Sur están rodeadas por una exuberante naturaleza y sus arenas poseen las más diversas tonalidades. Algunas son grandemente apetecidas para el surf, como Playa Dominical, cerca del Parque Nacional Marino Ballena, y Playa Pavones, en el sector de Golfito, que forma la mundialmente famosa ola larga izquierda. Otras son playas solitarias, ideales para caminar por horas o estar a solas con la naturaleza.

Ríos y cataratas complementan el paisaje natural y el encanto de esta región.

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